Proceso de etiquetado

Cuatro vitolas y una etiqueta

A los lechazos que cumplen con todos los parámetros del Pliego de Condiciones se les colocan cuatro vitolas, una en cada pata, y una etiqueta que, además de llevar el logotipo del Consejo, lleva también el nombre del operador comercial.

Las vitolas se pueden meter en el horno, por lo que es el único producto cuya identificación de calidad llega hasta el plato del consumidor. Aunque la etiqueta —que se coloca además de las cuatro vitolas— no se pueda meter en el horno, también lleva un código de trazabilidad que funciona igual que el de las vitolas.

La etiqueta y la vitola roja de la IGP Lechazo de Castilla y León, con el lema: El de la Vitola Roja, el nuestro

¿Qué información contiene la vitola?

Logotipo de la Unión Europea

El sello comunitario de las Indicaciones Geográficas Protegidas.

Logotipo de la I.G.P.

La marca del Consejo Regulador «Lechazo de Castilla y León».

Fecha de sacrificio

Garantiza la frescura óptima del producto.

Código de trazabilidad

Permite conocer el matadero de sacrificio, la fecha, el operador comercial…

Transparencia total

¿Cómo funciona la trazabilidad?

Todos los códigos de trazabilidad de las vitolas que se colocan en la calificación se anotan en los documentos de control y pasan al programa del Consejo. Como están asociados a un matadero, a un operador comercial y a unos ganaderos, a través de ese código obtenemos la trazabilidad del lechazo.

Veedores del Consejo

El control de la trazabilidad es realizado por los veedores del Consejo Regulador.

Control del estándar racial

Control de estándar racial de machos y hembras de las razas amparadas.

Condiciones de cría

Información de las condiciones de cría estipuladas en el Pliego de Condiciones y el Reglamento: alimentación con leche materna, manejo adecuado, etc.

Exija siempre la Vitola Roja

Es el compromiso del Consejo Regulador con el consumidor: la identificación de calidad que llega hasta el plato.